Hablas el 70% de la clase. Explicamos gramática solo cuando ya la necesitas para decir algo que quieres decir. Así se ve una sesión de dos horas con nosotros.
del tiempo de clase lo pasas hablando o escribiendo tú, no escuchando al profesor.
personas como máximo por grupo, para que cada quien tenga turno en cada actividad.
reportes de avance al año, con grabaciones tuyas del primer y del último día.
La misma estructura en los tres idiomas, del primer nivel al último.
En parejas, sobre algo que te pasó esta semana. Nadie abre el libro todavía y nadie corrige aún.
Un audio, un video corto o un texto real: una nota de prensa, un menú, un chat de trabajo. Primero entiendes, después analizas.
Veinte minutos de gramática explicada sobre los ejemplos que acabas de escuchar, no sobre frases inventadas.
Negociar una renta, resolver una queja, presentar tu proyecto. Se hace en equipo y se presenta frente al grupo.
El profesor devuelve los errores más útiles del día, anónimos y en el pizarrón. Te vas con tres cosas concretas que mejorar.
No damos tareas de copiar conjugaciones, no calificamos con rojo y no dejamos que una sola persona se lleve la clase hablando. Si un tema no te sirve para decir algo real, no entra al plan.
Entra a una sesión real de 45 minutos y decide después. También puedes revisar los próximos inicios.